13.2.06

La democracia

La verdad es que esto parece la redacción de un escolar sobre un tema conocido por todos. La razón por la cual lo abordo es que no es tan conocido. A menudo oímos cosas como que es "el menos malo de todos los sistemas", o muchas frases hechas similares, pero la realidad es que no conocemos cómo debe organizarse una democracia. Abordemos el asunto de forma ligera.
1.- ¿Es la democracia aquel régimen en el que el pueblo elige a sus gobernantes? En muchos países, como Francia o Estados Unidos, es así. Sin embargo, no nos engañemos. Basta mirar a nuestro alrededor para ver que no es siempre así. En España, los representantes son elegidos por los partidos. Nosotros sólo elegimos el partido que queremos que elija a nuestros representantes. Así, cada partido nos presenta listas kilométricas para que votemos a todos sus componentes. Hay quien dice que esto se arreglaría con un sistema de listas abiertas, pero quien dice eso, o no ve o no quiere ver que las elecciones al Senado ya son con listas abiertas, y prácticamente todos los votantes marcan los candidatos del mismo partido sin conocer más que (con suerte) a uno de ellos. Las listas abiertas no sirven para nada. Pero no por eso España deja de ser una democracia.
2.- ¿Es la democracia un régimen en el que hay "justicia social"? Realmente, no tengo ni idea de lo que es realmente dicha "justicia social". Si se refiere a un sistema en que todos tengan las mismas oportunidades y similares niveles de riqueza, cabe decir que no. Sin entrar en el hecho de que sea o no deseable tal cosa, queda claro que no hay niguna democracia (ni nigún otro sistema) en el que se cumpla eso.
3.- ¿Es la democracia un régimen donde la libertad es absoluta y no hay ningún tipo de represión sobre ella? Por supuesto, no. La libertad ni es, ni debe ser, absoluta. Como suele decirse, "la libertad de uno acaba donde empieza la del otro". En todas las democracias, el estado controla los medios de represión, y estos se ejercen contra todos aquellos que infringen las leyes.

Así pues, ¿qué caracteriza a una democracia? Sin ánimo de ser exahustivos (va por usted, don César) citaremos las siguientes:
1.- Los ciudadanos de una democracia pueden, a través de las elecciones, echar a sus gobernantes sin ningún tipo de violencia.
2.- Las democracias se caracterizan por la división de poderes en ejecutivo, legislativo y judicial. Esos tres poderes se controlan entre ellos. Una democracia puede no tener sus poderes correctamente separados, pero dicha confusión de poderes deteriorará el régimen de forma progresiva.
3.- Las democracias son lo que se llama "estado de derecho". Es decir, se rigen por leyes que se aplican exactamente igual sobre todos los ciudadanos independientemente de sus circunstancias sociales. Es posible que un régimen no democrático se aproxime a un estado de derecho, pero si un régimen democrático deja de ser un estado de derecho, tarde o temprano dejará de serlo.
4.- Todas las democracias atribuyen una serie de derechos a los ciudadanos, lo que se llaman derechos fundamentales. Estos derechos son una salvaguarda de los ciudadanos ante los poderes públicos, incluso en el caso de algunos derechos (aquellos de los que no pueden disponer, como el derecho a la vida y a la integridad física) les defienden de sí mismos.
5.- Las democracias organizan su vida económica en torno a un "mercado libre", esto es, con una intervención pública reducida o, en algunos casos felices, prácticamente nula.

Sólo es una pequeña exposición, pero confío en que haga reflexionar a algunas personas sobre lo que funciona mal en nuestra nación (españa, ya saben) y les lleve a tomar decisiones.
Queda dicho.
Fernando

8.2.06

Hasta las pelotas de tanto salvaje musulmán

Si quieres ver las doce caricaturas de Mahoma, están aquí:
http://www.liberalismo.org/bitacoras/3/3423/
No es que no me atreva a ponerlas yo mismo, sólo es que no sé como se hace. Si alguien me ilustra, las pongo.
Queda dicho.
Fernando

31.1.06

Una nueva esperanza

Hace poco tiempo, en un país cercano, muy cercano...
Corren tiempos difíciles para la rebelde Alianza de los Malvados Liberales (en adelante, AML). Tras la derrota del 14-M el Imperio Progre ha ocupado la mayor parte de los resortes del poder, y su líder, Palpatero, ha puesto manos a la obra para llevar a término la obra para la que fue escogido por la historia: Hacer que dicho cercano país supere un paréntesis de sesenta y ocho años y llegue a ser lo que debió haber sido. Mientras la flota de la AML, al mando del almirante Mariando Caljoy, trata de agruparse a pesar de los traidores infiltrados, varias bases son aún leales a los rebeldes. En la Sierra de Copín se refugian alguno de los mayores talentos leales a la AML, como Han Jiménez Solantos o Luksar Vidalwalker, haciendo frente a la nueva arma del Imperio Progre, la Estrella Censora, que pretende destruir dicha base.
Mientras Palpatero se propone trocear el país en innumerables partes, Caljoy descubre el arma secreta de la AML: la libertad. Caljoy decide preguntar a los habitantes del país, uno a uno, qué opinan. Y hace circular una lista para que todos la firmen. Si son suficientes los firmantes, la conmoción en la PRISA (la fuerza que drena el dinero de los ciudadanos) será tal que Palpatero deberá convocar a los ciudadanos para hablar.
Y aquí entramos nosotros: yo he hecho una lista de veinte personas cercanas a mí para que la firmen, y si mucha gente hace lo mismo, pronto reuniremos las firmas necesarias y lograremos devolver la libertad al cercano país. Ayúdame, Obi-Tú, eres mi última esperanza. Descárgate la lista de firmas, reúne unas cuantas y llévalas a la sede de la AML (también llamada PP en elfo) más cercana. Ve a esta página y échanos una mano.
http://firmas.pp.es/
Queda dicho.
Fernando

22.1.06

Harto de todo

Hoy estoy un poco quemado. Sí, ya sé que llevo meses sin escribir nada, pero es que estaba un poco apático y, a la vez, bastante liado. Voy a recapitular un poco. Desde octubre, ¿qué ha ocurrido? Pues bueno, en primer lugar que he encontrado trabajo. La vida es más bonita cuando entra pasta a fin de mes. Estoy trabajando en una empresa madrileña que vende en toda España. Mi zona es Aragón y aledaños y mis clientes son, básicamente, autónomos. De nuevo puedo hacer lo que sé hacer. Por otro lado, mi vida privada sigue igual de espumosa que siempre. Para los que la conozcáis, pues eso. Y, hablando de nuevo de política, pues ya sabéis: el estado de derecho está cerca de disolverse en España, si no lo ha hecho ya.
Acabo de leer que Rodríguez ha llegado a un acuerdo global con CiU sobre el Estatuto. Eso quiere decir que la única esperanza que nos queda es que el PSOE se rompa en el pleno sobre el estatuto y treinta diputados socialistas voten no. Mi apuesta es que eso no va a ocurrir, así que el puto estatuto se aprobará y será votado en referendum en Cataluña. Superará esa prueba y se enfrentará al constitucional. Aquí, los miembros del tribunal prevaricarán y decidirán que no vulnera la constitución. En este punto se habrá acabado el estado de derecho. ¿Por qué sé que prevaricarán? Porque siempre han obedecido a sus amos, los que les han puesto en el cargo.
Aquí, en España, prevarica todo el mundo: el miserable Rodríguez, el delegado del gobierno en Vizcaya, el consejero de interior del gobierno vasco, los comisarios de la Ertzaina, el fiscal general del estado, el ministro de industria, la comisión nacional de la energía, etc. La verdad es que, lo que uno se acaba planteando es, ¿por qué pagar impuestos?
Ya sé que es un batiburrillo sin sentido, pero tras tantos meses sin escribir, estoy algo oxidado.
Queda dicho.
Fernando

8.10.05

Negociaciones y esperanzas vanas

En los últimos días asistimos al show del estatuto. El TOE ha comenzado a hacer declaraciones contradictorias desde sus distintas tribunas: Bono, Ibarra, Maragall, De la Vogue, Zapatero,... en fin, tantas opiniones distintas como personas. Hoy, todas las declaraciones van en el mismo sentido, en el de "podar" el estatuto de su contenido anticonstitucional. Esto, que sería muy razonable, nos aparta de la que debería ser la primera pregunta ante un proceso legal de reforma de un estatuto. La primera pregunta debiera ser: ¿Hay que aceptar un nuevo estatuto o nos vale con el antiguo? El sentir nacionalista nos rebela que, al alcanzar las competencias que el estatuto otorga, dicho estatuto se ve superado. Es decir, una vez acaba el proceso de transferencias, en vez de darle una oportunidad al marco legal de funcionar para demostrar si es o no útil y eficiente, deciden cambiar el estatuto por otro con el que puedan seguir lloriqueando la eterna búsqueda de competencias para poder vender como logros a los ciudadanos algo, ya que las distintas autonomías son un caos de gestión y gasto que no mejora, porque no lo pretende, el funcionamiento del antiguo estado central. Y esto es así en casi todas las autonomías de España. Es curioso el automatismo con el que los ciudadanos ceden ante este irrazonamiento político, tal vez hallemos las causas en el poco interés de los ciudadanos en la política. Así, cuanto más borregos e ignorantes seamos en los asuntos de la gestión pública, más expuestos estaremos a los riesgos de caer en manos de gestores ineficientes, derrochadores o incluso manifiestamente incompetentes. Así, todos los ciudadanos debiéramos tener una idea clara de lo que esperamos de los gestores públicos para poder criticar cualquier acto de ellos.
De buevo me aparto del tema que me trae, ya sé que es un defecto habitual en mí. A lo que iba. Mi pronóstico, con el riesgo que conlleva pronosticar en esta situación, es que al estatuto catalán no le van a cambiar ni una coma, y que si cambian algo será con el acuerdo de los camisas negras de ERC, por lo tanto cambios meramente cosméticos. El TOE votará como un solo hombre un estatuto flagrantemente anticonstitucional, después de haber dicho todas las gilipolleces que hemos oído estos días y las que aún nos queda por oír en los siguientes. Después, el mal llamado Tribunal Constitucional (ni es un tribunal de verdad ni le importa un rábano la constitución) sentenciará que el estatuto es constitucional. Ese día quedará definitivamente disuelto en España (Ex-paña) el estado de derecho. Quedan sólo unos meses para ello. Ese día los españoles tendremos que levantarnos para salvar la democracia, dejar de obedecer a instituciones corruptas y comenzar a construir un nuevo estado de derecho, democrático y con una división de poderes real. Esto que estoy escribiendo es una llamada a la sublevación, pero ¿qué más da? Ibarreche, Rovira y una destacada cuadra de ese tipo de hijos de puta lleva llamando a la sublevación y al golpe de estado mucho tiempo, y en muchas instituciones realizando una auténtica insumisión a las leyes y tribunales. Yo también puedo, aunque esta vez contra ellos.
Queda dicho.
Fernando

7.10.05

Rectificando, ma non troppo

Hace tiempo escribí una entrada en el blog que se titulaba algo así como "Una nota para mujeres". En ella contaba cómo no deben hacer las cosas las mujeres en determinadas situaciones. Por aquel entonces, como vuelve a ser ahora, no leía nadie este blog. De repente, surgió la posibilidad de que la persona en quien me había basado para escribir esa entrada leyera el blog. Pensé que no iba a ser justo para esa mujer (aún pensaba que era una mujer, no una cría como ha resultado ser) leer dicho artículo, así que lo suprimí. Poco después escribí "Cosas que nunca te dije" sobre la misma persona. Hoy me doy cuenta de que "Cosas que nunca te dije" es un pedazo de estupidez que para lo único que sirve es para entender lo imbécil que puedo llegar a ser. Hoy, lo que me apetecería es no haber borrado "Una nota..." y no haber escrito "Cosa que nunca...". Afortunadamente, algo he aprendido de todo esto, y es que soy tremendamente voluble en estos asuntos. Así, por si el día de mañana me apetece ponerme melancólico leyendo alguna estupidez, voy a dejar en el blog "Cosas que nunca..." y voy a hacer un serio esfuerzo por no volver a borrar nunca ninguna entrada. Si no lo hago, podéis meterme caña y llamarme inconsecuente, que para mí es uno de los peores insultos posibles. Mea culpa.
Queda dicho.
Fernando

La patria, el TOE, la libertad y un soplapollas

Decía ayer un soplapollas que "mi única patria es la libertad". El soplapollas en concreto es dirigente del TOE, partido que se apellida de socialista y republicano, que hasta anteayer lo hacía de marxista-leninista (gracias, Felipe, que es lo mejor que hiciste de largo) y que siempre ha sido profundamente masón. Y a uno, tras escuchar semejante sentencia, le viene a la mente aquello de "...es mi barco mi tesoro/ es mi Dios la libertad/ mi ley la fuerza del viento/ y mi única patria la mar". Que me perdone don José, por cierto liberal, si no le cito exactamente, a mí no me la hicieron aprender. ¡Qué curioso parecido entre la cita del soplapollas y la de don José! A lo mejor es que a don José Luis (el soplapollas) se la hicieron aprender y no lo hizo muy bien.
Pero analicemos la frase: "mi única patria es la libertad". Esto lo dice el heredero de Pablo Iglesias, oscuro personaje, el líder del partido que amenazó de muerte a Maura, a la sazón presidente del gobierno, que apoyó (Largo Caballero, el nombre se las trae, fue un importante cargo del régimen) la dictadura de Primo de Rivera y cuya historia está trufada de golpes de estado (el más sonado el del 34, negando el derecho a gobernar a los timoratos de la CEDA) contra las instituciones democráticas. Es curioso, no se le conoce al TOE ningún golpe de estado contra ninguna dictadura. Eso sí, cuando algún toísta se queda sin argumentos, lo primero que hace es llamarte fascista, o si es mujer machista, que lo mismo dar. Los mismos que se hartan de exigir al PP (que no existió hasta los 90) que pida perdón por ¡la dictadura de Franco! o que rehabilitan a miserables canallas como Companys y que nunca jamás han pedido perdón por nada. Estos nos hablan a los demás de libertad, supongo que en memoria del famoso grito ¡que viva Rusia! que daban los toístas de la época "olvidándose" de que dicha nación estaba regida por el mayor asesino de masas que haya habido jamás.
Pero estoy divagando. Volvamos a lo mollar. Mi patria es España. No sólo por haber nacido en ella, sinó por elección. Me gusta ser español y nunca podré contemplar con indiferencia lo que pase aquí. Seguirá siendo mi patria aunque la gobierne un déspota poco ilustrado como el soplapollas o un espadón nacionalcatólico como don Paco. Porque, aunque sea liberal, mi patria no es la libertad, sinó que quiero la libertad, en primer lugar para mi patria. Y ahora viene un tipejo al que un grupo terrorista ha hecho presidente de gobierno y que tiene las mejores relaciones con Cuba y Venezuela, y me dice que su patria es la libertad. Manda huevos, que diría un tal Federico. Esa libertad no la quiero yo para España. Prefiero la libertad de los anglosajones, la de maricón el último, que la libertad de morirme de asco en el metro del Moscú comunista, esté en Caracas, La Habana o Madrid. Él no. Debo pensar que para él la libertad no es lo mismo que para mí. Ya dijo uno de sus antecesores, un tal Vladimir, "libertad, ¿para qué?" Esta frase condensa el pensamiento político de la izquierda, y contra ella debemos escudarnos todas las personas que amemos la libertad de verdad.
El soplapollas en cuestión está lanzado a la destrucción de mi patria, que no debe ser la suya, y para ello está decidido a perseguir a la derecha, incluso encarcelando a los militantes del PP, como pudo verse el año pasado. Pues yo le diré, de nuevo excusándome ante don José, a don Pepito Luis, que "... a aquel que me persigue/colgaré de alguna antena/quizá en su propio navío".
Queda dicho.
Fernando

27.9.05

Una explicación de poca utilidad

Muchas veces me he encontrado con personas que no tienen ni idea de política. Con ni idea quiero decir que no saben lo que es un socialista, un liberal, un democristiano, etc. Este artículo está dedicado a ellos. Voy a ser lo más objetivo que pueda, sin cuernos ni rabo.
1.- La izquierda y la derecha. ¿Qué define a un partido (o a una persona) como de izquierdas o de derechas? Ya lo sabéis: los de derechas somos los malos y los de izquierdas los buenos. Ahora en serio. A menudo se dice que la izquierda se preocupa de la igualdad y la derecha de la libertad, o que la derecha es autoritaria y la izquierda permisiva. Hay muchos criterios, pero yo os voy a dar el mío, el bueno (si no pensara que es el bueno buscaría otro): la izquierda cree profundamente en el colectivo y en la toma organizada de decisiones para conseguir el bien común y la derecha cree profundamente en que la libertad individual permite que cada persona tome las mejores decisiones para su bienestar. Así de sencillo. El individuo frente al colectivo.
2.- La izquierda. El postulado básico de la izquierda es muy sencillo y resulta muy fácil de entender. El estado es capaz de reunir a las personas más capaces de organizar la economía y otros aspectos de la vida de los ciudadanos, y por lo tanto hay muchas decisiones (o casi todas, según corrientes) que, tomadas por el estado, son mejores que tomadas por los ciudadanos. Por ejemplo, el estado decide construir una presa, asfaltar una calle, hacer un puente,... Es decir, decisiones a veces difíciles de tomar o de organizar las toma el estado y produce un beneficio para todos. Hay ciertas tendencias:
a) Comunismo: los comunistas creen que el estado es capaz de tomar por sí mismo todas las decisiones relativas a la economía, y como al final casi todo es economía, el control del estado se estiende a la mayor parte de las esferas de la vida, como la residencia, el lugar de trabajo, los viajes; así como las propiamente económicas como los precios, los sueldos o los bienes producidos. Aunque una rama (el eurocomunismo) propone organizar este poder del estado bajo un sistema democrático, la mayoría de los comunistas propugnan dictaduras (llamadas "del proletariado") que normalmente se organizan bajo un estricto control del ejército.
b) Socialdemocracia: esta ideología viene a ser una versión atenuada del comunismo. Sin creer que la forma de control total comunista sea adecuada, proponen una alta concentración de recursos en manos del estado, quien controla gran parte de la economía (es propietario de grandes empresas) y organiza el llamado "estado del bienestar", que es la forma de distribuir la riqueza para que nadie tenga sus necesidades básicas sin cubrir. La pega del sistema son los elevados impuestos, que aplican un mayor porcentaje cuanto más rico es el ciudadano.
3.- La derecha. Resulta difícil de explicar el espíritu de la derecha de una forma sencilla, pero lo intentaré. Nadie puede satisfacer los deseos de cada ciudadano mejor que él mismo, y satisfaciéndo cada uno libremente sus deseos, resulta que la "satisfacción total" de los ciudadanos es mayor. La libertad es importantísima, la piedra angular en tormo a la que edificar un sistema. Así, el estado debe tomar las decisiones indispensables. Distinguimos tres tendencias fundamentales:
a) Democristianos: Me pierdo con ellos. Os daré una definición de manual y a otra cosa, que nunca me he aclarado con lo que piensan de cada cosa. Son una ideología que trata de llevar a la sociedad los principios del humanismo cristiano. Todo ello, dentro de un régimen democrático. Vienen a ser los centristas, los que nunca están de cara o de espaldas, sinó de perfil.
b) Conservadores: La base del pensamiento conservador es el deseo de conservar los principios y valores clásicos de la sociedad. Creen completamente en la propiedad privada, aunque para ellos el estado puede intervenir "en ayuda" de los agentes económicos, ya sea con aranceles de aduana que impidan la entrada de productos extranjeros, ya sea con subvenciones a la industria. A veces se confunden con los nacionalistas, que veremos luego.
c) Liberales: Son los guardianes de la llama de la libertad económica y social. Aviso: soy liberal, así que leedlo con precaución. El liberalismo es una versión más extrema de la libertad económica que propugnan los conservadores. El estado sólo puede intervenir en algunos sectores concretos: seguridad, justicia, cobro de impuestos y vigilancia de que se cumplan las condiciones de la "libre competencia". Hay liberales que aceptan la enseñanza y la sanidad como servicios que pueden ser prestados también por el estado, aunque nunca en exclusiva. La trilogía liberal es libertad, igualdad y propiedad. Podría hablar horas sobre el tema, pero para otro día.
4.- Los anarquistas. Los anarquistas propugnan la desaparición del estado, para sustituirlo por pequeñas organizaciones "autogestionadas", gobernadas por pequeñas asambleas en las que tienen voto todos los ciudadanos. Las coloco aparte porque pueden llevar a confusión, ya que al propugnar una libertad máxima (sin gobierno) se los colocarían en la derecha, aunque la doctrina clásica los coloca en la izquierda. Desde mi punto de vista, dado que las decisiones se toman de forma colectiva, son de izquierdas. Es decir, un ciudadano de una pequeña agrupación anarquista no puede poner una zapatería sin que lo decida la asamblea.
5.- Los nacionalistas. Son los que, como idea central, proponen la exaltación de los valores nacionales. Un ciudadano es tal en función de su pertenencia a un colectivo nacional, con sus raíces históricas que componen un auténtico organismo vivo. Como tales, no se puede decir que sean ni de derechas ni de izquierdas, aunque la mayoría de ellos han provenido de partidos socialistas (como Mussolini) y su ideología está impregnada de elementos izquierdistas, sobre todo la conciencia de pertenecer a un colectivo. Sin embargo, podemos citar casos como el PNV, de tradición más bien cercana a la derecha, o de casos como Franco, durante tres o cuatro lustros estuvo más bien en las políticas de intervención a ultranza (racionamiento, precios máximos, licencias para todo) y otros cuatro lustros como derechista (creyendo en la iniciativa privada). Eso sí, lo que les caracteriza a todos, y ahí puedo perder la objetividad por la manía que les tengo, es que en cuanto tienen poder procuran destruir la democracia, y cuando no lo tienen se organizan como un movimiento (pueblo en marcha) en muchas ocasiones (camisas negras, SA, kale borroka, Terra Lliure, ETA, IRA) muy violentos. Desde mi punto de vista, son el cáncer de cualquier sistema político occidental.
6.- El origen de la expresión: en la asamblea francesa de finales del dieciocho se aplicaron diversos motes a los diputados sentados en sus escaños. Así, estaban los montañeses, sentados en la parte de arriba, la izquierda, sentada a la izquierda, al revés que la derecha. Así, de una expresión más bien anecdótica, hemos hecho el topicazo en torno al cual organizamos a los políticos.
Así, esperando que esta explicación, aunque de poca utilidad, os sea placentera, me despido de mis lectores (¿uno, dos, tal vez tres?).
Queda dicho.
Fernando